El genio es la ignición del cariño no del intelecto, como se supone la exaltación de la devoción, y en proporción a nuestra capacidad para eso, es nuestra experiencia del genio.
¡Arresta a todos los gobernantes por el tiempo necesario, desgarra y quema sus leyes!¡Destruye las prisiones, aniquila la burocracia, suprime todo poder de Estado!
La llama del conocimiento quema por completo la escoria.