En realidad, poco me importan mis oportunidades de ser realmente colmado. Sólo brilla, indestructible, la voluntad de saciedad. Por esta voluntad, me abandono: forma en mí la utopía de un sujeto sustraído al rechazo: soy ya ese sujeto.
El mundo no es. El mundo está siendo. Mi papel en el mundo, como subjetividad curiosa, inteligente, interferidora en la objetividad con que dialécticamente me relaciono, no es sólo el de quien constata lo que ocurre sino también el de quien interviene como sujeto de ocurrencias.
No existe una historia de la humanidad, sólo hay muchas historias de todo tipo de aspectos de la vida humana
Era un tipo muy dulce, muy parecido a mi en el sentido de que trataba de encontrar su propio lugar para esconderse. Lo que paso es que se escondió demasiado profundo. Cuando lo conocí, era tímido y retraído. Lo que pasa es que si queres tocar bien, no podes hacerlo sobre seguro: vas buscando los limites. Por supuesto, eso se puede transformar en tu estilo de vida
Cuanto más te quedas en este tipo de trabajo, más te das cuenta de que una figura pública, una figura pública importante, es un hombre solitario
Se produce entonces una regresión: el gladiador se convierte en la figura emblemática del modelo social dominante. El fuerte tiene la razón, el débil está equivocado.
Me encantan los premios. Y si se inventan uno para el tío que mejor ponga el termómetro, pues también quiero que sea mío, hombre. Los premios son el reconocimiento de algo que has hecho bien, y eso es bonito
Fatal, eso no debería haber ocurrido jamás. Un colectivo en que tienes que ver a un tío en un programa de televisión, que le conoces porque es compañero y famoso, y dice que está en contra del canon, pues me parece estupendo, pero es que es uno de los que más canon ha cobrado en los últimos cinco años.
Su piel, puesta a punto de caramelo por efecto de los rayos de sol, suscitaba deseos de morder.
Una persona natural puede lograr una dieta correcta porque su instinto esté trabajando en un orden idóneo. Está satisfecho con la comida sencilla: es nutritiva, sabe bien y además es una útil medicina diaria. La alimentación y el espíritu humano están unidos.
Si fuera de una persona pobre, se lo devolvería.