Cualquier Estado forzado a dedicar muchas de sus energías en controlar física y psicológicamente a millones de sus propios sujetos, no podría sobrevivir indefinidamente.
La libertad, la moralidad y la dignidad humana del individuo consisten precisamente en que haga el bien no porque esté forzado a hacerlo, sino porque libremente lo conciba, lo quiera y lo ame
Escriban lo que sea que yo lo cantaré como nunca... Durante las grabaciones de Innuendo en el ocaso de su vida atacado severamente por el SIDA.
El amor es una especie de locura, que me gusta, pero una locura más de la filosofía que es totalmente impotente, es una enfermedad a la que está expuesta la humanidad en todo momento, no importa a qué edad, y que no se puede curar, si se trata de atacado por ella en su vejez.