No podemos concebir el amor platónico al margen de la muerte. La posibilidad de su muerte es el gran incentivo de todas esas pasiones.
Para los que creen en el infierno, debería existir la posibilidad de ir a él.
En un mundo donde ya no impera la certidumbre, restablecemos también la noción de valor. Sin duda en el siglo XXI veremos el desarrollo de una nueva noción de racionalidad donde razón no estará asociada a certidumbre y probabilidad a ignorancia. En este marco, la creatividad de la naturaleza y sobre todo, la del hombre, encuentran el lugar que les corresponde.
La probabilidad de perder en la lucha no debe disuadirnos de apoyar una causa que creemos que es justa.