Vale la pena conocer al enemigo, entre otras cosas, por la posibilidad de que algún día se convierta en un amigo
Hay libros cuya belleza formal es tan apretada, tan concluida, tan severa, que nada nuestro puede insertarse en ellos. Su superficie compacta y lisa no nos ofrece resquicio alguno. Nos queda sólo la posibilidad de aquiescencia o de rechazo.
Aún más, ellos dicen (los filósofos) que Dios no puede jamás ser demostrado a priori, ya que él no tiene ninguna causa, sino tan sólo con probabilidad o a través de sus efectos.
Ocurre lo mismo en el caso de la probabilidad de las causas que en la del azar.