Se me figura que hasta ahora me ha mirado como aquella emperatriz de la antigüedad que se desnudaba delante de su esclavo, pues no veía en él a una persona.
En la antigüedad los libros eran escritos por hombres de letras y leídos por el público. Hoy en día los libros son escritos por el público y leídos por nadie.
La experiencia por sí misma no es ciencia.
Saluda a la ingratitud como una experiencia que enriquecerá tu alma.
Tengo experiencia en lo que son muchas mujeres juntas. ¡Dios nos libre!
Conocerás por experiencia lo salado del pan ajeno, y cuán triste es subir y bajar las escaleras en un piso ajeno