...A partir de ahora todas las cosas de la vida están ordenadas de tal modo que el sacerdote resulta indispensable en todas partes, en todos los acontecimientos naturales de la vida, en el nacimiento, el matrimonio, la enfermedad, la muerte, para no hablar del sacrificio (la cena), aparece el parásito sagrado para desnaturalizarlos: dicho en su lenguaje, para santificarlos...
El hombre es un parásito de la vaca, así definiría probablemente un no-hombre al hombre en su zoología.
La felicidad es un usurero que, por un cuarto de hora de dicha que te presta, te hace pagar todo un cargamento de desgracias.
Pedir que este Gobierno concluya una paz democrática equivale a predicar virtud al explotador de un burdel. (12 de marzo de 1917).
Pedir que este Gobierno concluya una paz democrática equivale a predicar virtud al explotador de un burdel. (12 de marzo de 1917).