La felicidad es un usurero que, por un cuarto de hora de dicha que te presta, te hace pagar todo un cargamento de desgracias.
Pedir que este Gobierno concluya una paz democrática equivale a predicar virtud al explotador de un burdel. (12 de marzo de 1917).
Pedir que este Gobierno concluya una paz democrática equivale a predicar virtud al explotador de un burdel. (12 de marzo de 1917).