Recorrer una parte del camino no significa equivocarse de camino.
Con buen humor y pesimismo no es posible ni equivocarse ni aburrirse.
El tiempo ha llegado a ser para mí el bien supremo. Cuando veo a los hombres pasearse, vagar o malgastar el tiempo en discusiones vanas, me dan deseos de ir a una esquina a tender la mano como un mendigo: Dadme una limosna, buenas personas; dadme un poco del tiempo que perdéis, una hora, dos horas, lo que queráis.
Hoy que acaso el río azul se meció por tu piel. Es entonces tiempo de vagar hasta perder, hasta perder la sensación. Y así después amar...
Para ser honesta ahora no leo nada, no veo TV. Leere Newsweek para ver que está pasando. No estoy totalmente desconectada, pero no leo nada sobre mi. Un minuto soy el mejor álbum del año y al siguiente lo peor que ha sido creado en este planeta, así que si quiero pasear sobre aquella montaña rusa... soy una idiota. (Shift Magazinne - mayo 1997).
Si eres feliz, escóndete. No se puede andar cargado de joyas por un barrio de mendigos. No se puede pasear una felicidad como la tuya por un mundo de desgraciados.
Todo el pensamiento humano actúa sobre estándares, busca situarse en relación con temas esenciales, escogidos, ultimados y afinados cada vez más, en lugar de divagar en la cacofonía. El estándar lleva a la perfección, lleva a reconocer elementos permanentes en las cosas. Esa búsqueda nos lleva hacia el hombre, hacia la presencia humana.
Amar apasionadamente la vida, y luego deambular implorándote compasión a ti mismo por la ausencia ilimitada nacida de tu vacío, infame jardinero de la nada, sembrador de violetas y de pus...