La noche pasa a través del tiempo como un calambre en el vientre de una mujer parturienta.
Toquen el violín. Bailen la danza del vientre delante de velas rosas. Maten a su perro. Preséntense al Alcalde. Vivan en un barril. Pártanse la cabeza con un hacha. Planten tulipanes bajo la lluvia. Pero no escriban poesía.
Y sonrío y me callo porque, en último extremo, uno tiene conciencia de la inutilidad de todas las palabras.
De momento soy uno al que llamaron inútil y se calló porque sabía que era así. Pero no lo seré siempre...
De pelotudos que tienen la precisa sobre las virtudes y los males argentinos, el país está hasta el cuello. En esa no me anoto. Te repito que yo no soy ni gracioso, ni visionario. Soy un actor cómico de la nación. Cuando no tengo libreto, me callo la boca.
De momento soy uno al que llamaron inútil y se calló porque sabía que era así. Pero no lo seré siempre...