Hoy estoy aquí para cerrar con ustedes uno de los capítulos más oscuros de nuestra historia nacional, donde la dictadura y el terrorismo de estado nos quisieron robar el derecho de conocer y reconocer la vida, la obra y el pensamiento de hombres y mujeres que hicieron de nuestro Paraguay una patria grande, soberana e independiente
Esta es una profesión muy exigente. Todas lo son, pero la nuestra de manera particular. El motivo es que nosotros convivimos con ella veinticuatro horas al día. No podemos cerrar nuestra oficina a las cuatro de la tarde y ocuparnos de otras actividades. Éste es un trabajo que ocupa toda nuestra vida, no hay otro modo de ejercitarlo. O, al menos, de hacerlo de un modo perfecto.
No se puede bloquear el camino de la investigación