Todo gran arquitecto, necesariamente, es un gran poeta. Debe ser un gran intérprete original de su tiempo, de sus días, de su época.
La ilusión de un compositor, y si no es así es que no es compositor, es que su obra se interprete y que su obra se comunique a los semejantes, que sea captada por los cantantes, directores de orquesta, instrumentistas; eso nos llevaría a que su obra perdure en el tiempo