No nos hagamos ilusiones con el cielo que el cielo no da asidero a la esperanza. El cielo es un señuelo para los tontos, y una justificación descarada para el crimen de traer hijos a este mundo. Nadie va para el cielo. Todos vamos hacia la muerte y sus gusanos
Tenía los hombros, los senos y las caderas demasiado anchos y su sonrisa era demasiado franca y abierta para poder considerarla hermosa, pero era bonita, se la veía sana y llevaba colgada de un largo dedo el asa de una garrafa de vino tinto que balanceaba como si fuese un bolso.
La castañera asa los corazones de invierno
Ellos van en un transatlántico mientras nosotros navegamos en un tirachinas
La adscripción a la interpretación comunista china o a la italiana o a la rusa o al comunismo según la visión de Trotsky, crea murallas insuperables entre los distintos grupos.
Es la gran demanda de china la que ha permitido este crecimiento, y las inversiones de los 90, porque en los sectores claves de la economía en esta última década no se ha invertido, imagínese en energía
Cuando empecé a fabricar motos, los profetas de los malos augurios, a veces mis mejores amigos, venían a desalentarme. Yo no los escuché y, pese a sus opiniones pesimistas, el 24 de septiembre de 1948 creé la compañía honda Motor, que hoy brilla en todo el mundo
¡Extraño mundo éste del toreo! Como la muerte lo preside, a veces horripila y a veces emana de él una aleccionadora trascendencia. Nunca se podrá encontrar en el fútbol un tema de honda meditación. En el toreo, sí.