Dios no sólo juega a los dados, a veces también tira los dados donde no pueden verse
Volar, volar, volar, como es Alberto volar al más allá... tira, la soga de tu cuello tira, la soga de mi cuello tira y esto es verdad; y eran los tiempos de la primavera, dejaste tu sonrisa en ella y esto es verdad y la vida como viene va, no hay merienda si no hay capitán.