Ello es, Horacio, que en el cielo y en la tierra hay más de lo que puede soñar tu filosofía.
Guarda los buenos recuerdos para los malos momentos y escucha...Apuntate a la vida, a decir lo que sientes, a sentir lo que vales, a soñar lo que quieres y a saber que te sobra con tener lo que tienes.