Las pasiones son los vientos que inflan las velas del navío. Algunas veces la hacen hundirse, pero sin ellas no podría navegar
Ahora entiendo por qué algunos hombres no pueden evitar embarcarse dijo Anne. Ese deseo que nos viene a todos en algún momento, navegar más allá de los confines del ocaso, ha de ser muy fuerte cuando nace en alguien.