El amor es afirmación, una afirmación creativa; nunca es destructivo ni aniquilador, pues, a diferencia del poder, todo lo abraza y todo lo perdona. El amor penetra su objeto y se hace uno con él, mientras que el poder, siendo característicamente dualista y discriminador, aplasta cualquier objeto que se alce contra él o bien lo conquista y lo esclaviza bajo su yugo.
-Amar la sexualidad es amar a la vida, la veneración de la creación de vida, afirmación del triunfo de la vida sobre la muerte.
Mi conducta no toca decirla a mi, bástame remitirme al testimonio de los que presenciaron mis actos.
Ante la mirada de Dios y el testimonio de la Historia, yo quiero proclamar: ¡Argentina, levántate y anda!