Decir que uno puede amar a una persona por toda una vida es como declarar que una vela puede mantenerse prendida mientras dure su existencia.
Los pecados de algunos hombres son públicamente manifiestos, y conducen directamente al juicio, más en cuanto a otros hombres, también se hacen manifiestos más tarde. De la misma manera también las obras excelentes son públicamente manifiestas, y las que no lo son no pueden mantenerse escondidas.