Escuchar muchas cosas y seleccionar de entre ellas lo bueno y seguirlo; ver muchas cosas y grabárselas en la mente; he aquí, al menos, el segundo grado de sabiduría.
Usted vio lo complicado que es el uso de los términos y no soy un especialista de poder seleccionar bien las palabras, porque el término depreciado fue un término especialmente recogido de mi ultima expresión. Pero claro, depreciado quiere decir que pierde valor, y pierde valor porque los que se van son tan importantes que los que quedan, quedan menos valorados. Entonces, uno puede decir ‘depreciado’ jerarquizando a los que se van, o ‘depreciado’ mortificando a los que se quedan. Usted vio también como la interpretación no jerarquiza a los que se van, sino que mortifican a los que se quedan.
Lo mejor para el hombre es pasar la vida lo más contento y lo menos afligido que pueda. Ello sería posible si los placeres no se basaran en cosas perecederas.
Confundir esto, que era una experiencia religiosa para ampliar los estados de percepción, con una cosa para divertirse y pasar el rato es la triste degradación propia de nuestra decadente civilización occidental.