El avance de la maldad es el síntoma de vacío. Siempre que la maldad gana, es sólo por ausencia de oposición: Por el fracaso moral de aquellos que evaden el hecho de que no puede haber compromiso en principios básicos.
El tercer síntoma de la muerte de nuestros sueños es la paz. La vida pasa a ser una tarde de domingo, sin pedirnos cosas importantes y sin exigirnos más de lo que queremos dar. Pero, en verdad, en lo íntimo de nuestro corazón, sabemos que lo que ocurrió fue que renunciamos a luchar por nuestros sueños.
Dios que es eternamente completo, que dirige las estrellas, que es el dueño de destinos, que eleva al hombre, que habla desde el cosmos a cada alma humana, es la más brillante manifestación de la meta de la perfección.
Para ganar esta batalla no es suficientea una manifestación o dos, sino luchar sin descanso. La constancia es revolucionaria
Los días de mi infancia transcurrieron de asombro en asombro, de revelación en revelación. Nací en un medio rural y crecí frente a un horizonte de balidos y relinchos.
La música constituye una revelación más alta que la filosofía.