Nobleza, dignidad, constancia y cierto risueño coraje. Todo lo que constituye la grandeza sigue siendo esencialmente lo mismo a través de los siglos.
Un compañero alegre te sirve en el viaje casi de vehículo.
Con ánimo rebozante y alegre entreguémonos a nuestro trabajo, aun cuando éste parezca insuperable.
Estoy contento por el apoyo que tengo tanto de la plantilla como del cuerpo técnico
Soy como Riquelme. Cuando estoy contento a veces ni se me nota. Ahí me dicen: si estás contento, avisale a tu cara.
Deseaban verlo, tenerlo, y también deseaban sentir su ausencia, la tristeza de no poder hablarle, y el vuelco jubiloso en el corazón al verle aparecer de nuevo.
¡Alabad el árbol que desde la carroña sube jubiloso hacia el cielo!