Ningún general asedia al adversario con tanta maestría, como esta flor amarilla. Todos los años toma febrero por asalto, instaura la floración total de la primavera y se retira sin ruido por las rutas de marzo.
Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, existen millones de caricias que construyen la vida.
¿Después de que mi cabeza se haya desprendido del cuerpo, podré oír, por lo menos por un momento, el sonido de mi propia sangre cuando brote de mi cuello?, quedo en silencio por un momento y agrego sería el mayor placer para terminar todos mis placeres
Todo lo que hice lo saqué. No tengo cajas de trabajo sin realizar. No hay nada en el archivo. No puedo guardar nada a no ser que no me guste el sonido o vea que no funciona. Si se lo puedo cantar a un ingeniero, se lo puedo cantar a cualquiera.
No dejéis que el ruido de las opiniones ajenas silencien vuestra propia voz interior
Para el occidental contemporáneo, incluso cuando se encuentran bien, la idea de la muerte constituye una especie de ruido de fondo que invade el cerebro cuando se desdibujan los proyectos y los deseos. (...) En otras épocas el ruido de fondo lo constituía la espera del reino del Señor; hoy lo constituye la espera de la muerte. Así son las cosas.
Respetaré, y haré respetar este resultado, en consonancia con mi norma de conducta invariable como Jefe del Estado.
Cualquier gran escritor, o simplemente buen escritor, elabora un mundo en consonancia con su propia especificidad. Tal cosa es consustancial al estilo propio, aunque no se trate, únicamente, del estilo. Se trata, en suma, de la firma inimitable que pone en todas sus cosas el escritor. Este es su mundo y no otro. Esto es lo que diferencia a un escritor de otro.
Nos apoyamos sobre todo en el boca a boca, no en vano Internet es una formidable caja de resonancia
La tierra es un conductor de resonancia acústica
Veamos ahora el desorden, lo que las gentes sensatas llaman desorden. Es la protesta del pueblo contra el innoble orden presente, la protesta para romper las cadenas, destruir los obstáculos y marchar luchando hacia un provenir mejor. El desorden es el timbre más glorioso que la humanidad tiene en su historia.
La idea de que en veinte años se pudieran producir en masa millones de computadoras igualmente poderosas pero más pequeñas que un timbre postal era ciencia ficción.