En primer lugar, debemos prender fuego a sus sinagogas o escuelas y enterrar y tapar con suciedad todo lo que no prendamos fuego... De modo que Dios vea que nosotros somos cristianos y que no aprobamos ni toleramos a sabiendas tales mentiras, maldiciones y blasfemias a Su Hijo y a sus cristianos
No quiero tener que recurrir a hacer lo mismo que Eric Clapton. No quiero menospreciarle en modo alguno, pero no quiero tener que cambiar el estilo de mis canciones para que vayan bien con mi edad
Si un libro empieza de manera aburrida, no me interesa, no me esforzaré para seguir. Quiero que me resulte interesante desde la primera línea.
Hay algo que sí es conmovedor, aunque suene demagógico. No puedo dejar de decir que el mensaje del público en San Mamés, en el partido contra el Betis, nos obliga a todos de manera superlativa, nos obliga a multiplicar nuestra obligación de entereza. No decir la verdad, actuar engañando, maquillando, etc., es imperdonable frente a semejante expresión de compromiso y sinceridad afectiva, y lo digo muy incómodo, porque es demagógico lo que estoy diciendo.
Nadie está exento de estar más o menos afortunado en una declaración; todos podemos estar afortunados o no afortunados Todos menos los señores del PP; es lo que parece a tenor de los comentarios que oigo.
Mi lengua y mi estilo son tan imprecisos que en esto me quedo atrás con respecto a muchos malos escritores. Hasta un principiante o un escolar puede reírse de mi lengua. Cuando cojo la pluma, me siento como paralizado.
Podemos jugar bien o mal, pero nunca cambiamos el estilo. Ese estilo es el que nos dio éxitos. Sobre la participación de España en la Copa del Mundo Sudáfrica 2010