En Argentina hoy es absurdo que exista el control de cambio porque en un momento en que abunda la liquidez en dólares en el mundo, si es que hay salidas de dólares es porque manejan mal las políticas internas
La teoría del dinero necesariamente presupone la existencia de una teoría de liquidez de los bienes. Si logramos aprehender esto podremos entender cómo la suprema liquidez del dinero es sólo un caso especial -que únicamente presenta una diferencia de matiz- de un fenómeno genérico de la vida económica, es decir, la diferencia en la liquidez de las mercancías en general.
Lo primero que se necesita es que el crédito bancaria sea barato y abudante. Esto solo es posible si cada banco central se libera de la preocupación de sentirse poseedor de las reservas adecuadas de dinero internacional.
La sinceridad puede agradar cuando es usada con arte o cuando, por su rareza, no logra crédito
La sinceridad es una efusión del corazón. Muy pocos la tienen; y la que ordinariamente vemos no es sino un refinado disimulo para ganar la confianza de los demás
Un buen capitán no se baja del barco hasta que a los marineros los ponen en un bote y llegan a tierra y a mi los marineros no me han retirado ni el apoyo ni la confianza
Detrás del gobierno aparente se asienta entronizado un gobierno invisible que no debe lealtad ni reconoce responsabilidad alguna a la gente
Todo Brasil espera que sea el sucesor de Ayrton, es una gran responsabilidad para mí.
Lo importante para un joven es establecer su carácter, una reputación y un crédito
No puedes ser del todo libre mientras estés a merced del capitalista y del empresario, mientras dependa de ellos que trabajes o no trabajes, mientras los productos de tus manos no tengan un valor siempre y en todo tiempo cambiable y aceptable, mientras no encuentres abiertas de continuo cajas de crédito para el libre ejercicio de tu industria.
Las imágenes de Inconsciente ocupan una gran responsabilidad en el Ser Humano. La falla en entenderlas o la evitación de la responsabilidad ética, priva al Ser Humano de su totalidad y le impone penosos fragmentos de su vida.
El acontecimiento fundamental del año 1933 vendría a probar, si es que esa prueba era necesaria, que el hombre no puede dejar de plantearse el tema de la sociedad buena, y que no puede tampoco liberarse de la responsabilidad de dar una respuesta, remitiéndose a la historia o a cualquier otro poder distinto de su propia razón.