Más fácil es aguantar la muerte sin pensar en ella, que el sufrimiento de morir con ella.
Me vi abrumado de felicitaciones, bendiciones y abrazos. Yo lo recibí todo con manos temblorosas, labios fríos, cerebro vacilante y un corazón que se me había vuelto de piedra. Todo desfilaba ante mí como un sueño. Observaba aquel desfile sin pensar siquiera en quién iba a ser la víctima.
La fe es el término medio entre la ligereza con que alguno precipitadamente cree y la pertinacia en no creer sino en lo que antes se demuestra por la razón.
Si yerro en mi creencia de que las almas de los hombres son inmortales, yerro alegremente y no deseo verme libre de tan delicioso error.
Soy un ser humano y no espero ser ni santo ni bribón, ni héroe ni tonto... simplemente un ser humano. Serviremos alegremente a la nación en su presente y penosa lucha. Nos estallaremos contra barcos enemigos abrigando la convicción de que Japón ha sido y será un lugar donde sólo se permite la existencia de hogares encantadores, mujeres valerosas y hermosas amistades