En ti el aire se hace noble, costa de arena fina la piel, la carne el mar extenso y el amor más dulce, la más armónica marea.
Los objetos no existen para mí, salvo que exista una relación armónica entre ellos, y también entre ellos y yo. Cuando uno llega a esta armonía, se llega a una especie de vacío intelectual. Esto hizo todo posible, todo legítimo, y la vida es una perpetua revelación.