El maestro aprende de sus alumnos, el auditorio estimula al actor, el paciente cura a su psicoanalista, siempre y cuando no se traten como objetos, sino que estén relacionados entre sí en forma genuina y productiva.
Ha dicho que está bastante a favor de la educación siempre y cuando nadie le obligue a tener una.
Lo mismo es nuestra vida que una comedia; no se atiende a si es larga, sino a si la han representado bien. Concluye donde quieras, con tal de que pongas buen final.
Todas las formas de estilo son buenas, con tal de que sean empleadas con gusto; existe una gran cantidad de expresiones que en unos son defectos y en otros son virtudes.
Un hombre puede ser feliz con una mujer, a condición de que no la ame.
Todo puede explicarse al pueblo a condición de que se quiera que comprenda realmente
El comentario conjura el azar del discurso al tenerlo en cuenta: permite decir otra cosa aparte del texto mismo, pero con la condición de que sea ese mismo texto el que se diga, y en cierta forma, el que se realice.
Tú sabes, cuando construyes un castillo de mocos con tu hija, que es tiempo de calidad. Es en realidad lo que vivimos ahora, y lo hemos construido nosotros mismos.
El liderazgo está directamente relacionado con la derrota. Porque es ahí cuando se verifica la consistencia del conductor. Una de las claves que tiene que tener un líder, es que necesita ser querido para ganar, y no ganar para ser querido.
Acuérdate en adelante, cada vez que algo te contriste, de recurrir a esta máxima: que la adversidad no es una desgracia, antes bien, el sufrirla con grandeza de ánimo es una dicha.
Es bonito cuando tu personalidad brille a través de tus miradas. Al igual que, cuando se ve la personalidad de alguien en la forma de caminar y simplemente te sientes abrazado cada vez que la ves.
Todos los dolores pueden ser sufragados si los ponemos en una historia o contamos una historia sobre ellos.
Cuando uno hace un papel como éste no puede irse a casa y seguir viviendo su vida como si nada hubiera pasado. Durante siete meses viví todos los días como Muhammad Ali e incluso mis amigos se vieron obligados a participar de mi autoimpuesta esquizofrenia. Todavía hoy me siguen llamando campeón.
Es falso que la pretensión a una recompensa no convenga a la verdadera virtud y que ofenda su pureza; pues, por el contrario, sirve para mantenerla, dado que el hombre es demasiado débil para desear la virtud con el fin de complacerse a sí mismo.
Si no esperáis lo inesperado no lo encontraréis, dado que es penoso descubrirlo, y además dificil.
¿A quién se le puede imputar? ¿A la intención, verdad? No al hecho. Si no has tenido intención...Claro que queda el hecho. Pero, a pesar de ello, no es más que una desgracia.
He llegado a creer que el mundo es un enigma, pero un inocente enigma hecho terrible por nuestro loco intento de interpretar todo como si existiese una verdad subyacente.