Suelen hacer falta tres semanas para preparar un discurso improvisado.
Las mujeres, que han amado tanto, no conocen el amor, por haber estado demasiado ocupadas con él; no tienen un apetito desinteresado por lo Bello.
Siempre acepté las críticas con fundamento, pero es bastante triste cuando escucho a comentaristas de TV que me critican por haber pegado una paralela cruzada.