El agua es realmente una sustancia que ayuda a hacer el alimento fluido y atenuado, para que así pueda fluir fácilmente dentro de los vasos sanguíneos y fuera de los canales excretores. La nutrición no puede llevarse a cabo sin ella; es la criada de la nutrición.
La tierra es un bien irremplazable, un fluido feliz, un toque absorto. Como una tentación sin precedentes hecha a la vez de ardor y de renuncia. Una inmersión gustosa, un filtro lento.