Toda oposición contra el supremo poder legislativo, toda incitación que haga pasar a la acción el descontento de los súbditos, todo levantamiento que estalle en rebelión, es el delito supremo y más punible en una comunidad, porque destruye sus fundamentos.
La palabra positivo designa lo real, por oposición a lo quimérico: en este aspecto conviene plenamente al nuevo espíritu filosófico, caracterizado así como consagrado constantemente a las investigaciones verdaderamente asequibles a nuestra inteligencia, con exclusión permanente de los impenetrables misterios que la embarazaron, especialmente en su infancia.
Ser joven y no ser revolucionario, es una contradicción hasta biológica (citado en El arte de hablar y escribir: Experiencias y recomendaciones).
La contradicción entre el mundo rico y el mundo pobre marcará la política del siglo XXI y puede engendrar una III Guerra Mundial