Los críticos no sabrían distinguir y apreciar ni los diamantes brutos ni el oro en barras; en literatura no conocen sino lo que circula, las monedas; ellos son comerciantes, su crítica tiene balanzas, pesas, pero no tiene ni crisol ni piedra de toque.
Los problemas suceden por una razón, muchas veces para apreciar lo que tenemos y cuidar bien de ello. Lo importante es mantener ese sentimiento y no olvidarlo tan pronto se calmen las cosas