No puedo estar sin leer, lo cual implica que sí, que me aportan algo esencial y vital. Aunque sólo sea la posibilidad de viajar muchísimo más lejos, de expandir la mente, de soñar con infinitas posibilidades.
Los buenos son los que se contentan con soñar aquello que los malos hacen realidad.
La elección de Ratzinger como Papa es como detonar una bomba en el centro del sentido común.