Una coqueta es una mujer que despierta pasiones que no tiene el propósito de gratificar
El que Parma o España, o cualquier soberano de Europa, se atreva a invadir las fronteras de mi reino; lo cual, si sucediera, antes que una mancha caiga sobre mi honor por mi culpa, yo misma empuñaré las armas, yo misma seré su caudillo y su juez, y sabré recompensar sus virtudes en el campo de batalla.
El éxito electoral suele recompensar el doble discurso y la doble personalidad.
El Estado tiene por necesidad que proveer a la subsistencia del pobre que ha cometido un crimen mientras sufre el castigo, el no hacer lo mismo por el pobre que no ha faltado a la ley equivale a premiar el crimen.
Una coqueta es una mujer que despierta pasiones que no tiene el propósito de gratificar