Muamar Gadafi no tiene un cargo oficial del que pueda dimitir, no tiene nada que perder. Muamar Gadafi es el Guía de la revolución, sinónimo de sacrificios hasta el fin de los días. Este es mi país, el de mis padres y el de mis antepasados.
No soy ni primer ministro, ni presidente, ni rey. No ocupo ningún cargo en Libia. Es por ello que no tengo que renunciar a ninguna función.