Las tiendas de flores no tienen nunca cierres metálicos. A nadie se le ocurre robar flores.
Aprendí un montón de bromas pesadas muy pequeño. Había una chica que me las conto. Yo guiaba a la banda para entrar a robar en tiendas y bajarle a las niñas la ropa interior. Los padres de otros chicos me odiaban.
Un derecho ganado sin esfuerzo está en una línea con los hijos que trae la cigüeña; lo que ha traído la cigüeña lo puede volver a llevar el zorro o el buitre. Pero la madre que ha dado a luz el hijo, no se lo deja robar, y tampoco se deja arrebatar un pueblo los derechos e instituciones que ha tenido que lograr en sangriento trabajo.
No podemos tenerles simpatía a quienes tratan de arrebatar el poder del gobierno para satisfacer sus propios intereses personales.