Jimmy, seamos realistas. No es posible garantizar un mínimo acceso de la población a los alimentos si ésta se expande indefinidamente. El Homo sapiens sapiens no parece capaz de limitar su propagación. Es una de las pocas especies que no limita su reproducción ante la escasez de recursos. En otras palabras y hasta cierto punto, por supuesto, cuanto menos comemos, más follamos.
Una vez más se avanza deliberadamente en limitar y eliminar el valor supremo de la vida e ignorar los derechos de los niños por nacer
Regla de Wittgenstein: A menos que tengas confianza en la fiabilidad de la regla, si utilizas una regla para medir una mesa, también es posible que utilices la mesa para medir la regla
Que cada hombre y mujer que amen la libertad y el ideal anarquista, lo propague con empeño, con terquedad, sin hacer aprecio de las burlas, sin medir peligro, sin reparar en consecuencias; y manos a la obra camaradas y el porvenir será para nuestro ideal libertario.
Tenemos que acostumbrarnos a administrar la abundancia.
Las autonomías han creado 17 nuevos centralismos y en pocos años, el Estado español puede limitarse a administrar el Museo del Prado.
El misántropo es hombre; por lo tanto, el humanista ha de ser en cierta medida misántropo. Pero es un misántropo científico, que ha sabido dosificar su odio, que odia primero a los hombres para poder amarlos después
Las raciones fueron nuevamente reducidas para economizar petróleo. Pero los cerdos parecían estar bastante a gusto y, en realidad, aumentaban de peso.
Una palabra bien elegida puede economizar no sólo cien palabras, sino cien pensamientos
... definieron la justicia diciendo que ésta consistía en distribuir a cada hombre lo suyo.
Al aumentar nuestra capacidad de obtener, procesar y distribuir información, la demanda de procesamiento de información cada vez más complejo crece incluso con más celeridad.
¿Qué consume la información? Consume la atención de sus destinatarios. En consecuencia, una riqueza de información crea pobreza de atención, y la necesidad de asignar de manera eficiente la atención que entre la sobreabundancia de fuentes de información que se pueda consumir es primordial.
Es imposible no asignar a la violación del derecho de seguridad (contra su vida y propiedad) adquirido por todo ciudadano alguna de las penas más considerables.
El dinero no es más que poder social, y nada hay en el mundo más difícil de administrar que el poder.
Según mi experiencia, los administradores profesionales tienen por regla algún tipo de simpatía y entendimiento a los investigadores, pero los académicos que se han arrojado a la vida administrativa, tal vez por ser académicos estériles, sentían muy poca simpatía hacia aquellos de nosotros que estábamos tratando de administrar la labor de investigación y enseñanza.
Al aumentar nuestra capacidad de obtener, procesar y distribuir información, la demanda de procesamiento de información cada vez más complejo crece incluso con más celeridad.
El problema principal del mundo contemporáneo -también lo fue del antiguo- es la concentración de la riqueza y de los bienes en pocas manos. La desigualdad, un problema de siempre, un problema que sólo se podría resolver tomando medidas económicas, culturales y políticas. Hay que distribuir el poder. Y esa mejor distribución debe abarcar, entre otros aspectos, a los medios de comunicación.
¿Qué consume la información? Consume la atención de sus destinatarios. En consecuencia, una riqueza de información crea pobreza de atención, y la necesidad de asignar de manera eficiente la atención que entre la sobreabundancia de fuentes de información que se pueda consumir es primordial.
Es imposible no asignar a la violación del derecho de seguridad (contra su vida y propiedad) adquirido por todo ciudadano alguna de las penas más considerables.