En este país todos los inmigrantes que sean necesarios y uno más. Pero todos con contrato de trabajo. Eso debe ser incuestionable. El fenómeno de la inmigración se coloca en una escalera, se coloca en un barrio y se coloca en una ciudad, pero mi opinión es que ni la escalera, ni la ciudad, ni el barrio, pueden funcionar nunca con la norma del último que se empadrona
Mi caso es un poco especial porque yo nunca tuve ídolos en la infancia. Yo jugaba en el barrio con los colegas por puro placer. Yo solo quería jugar, manejar la pelota, marcar goles