Hasta un reloj descompuesto da dos veces por día la hora justa
No andes, Sancho, desceñido y flojo; que el vestido descompuesto da indicios de ánimo desmazalado.
La juventud de la humanidad en todo nuestro planeta es intuitivamente repugnante de todas las soberanías y las ideologías políticas.
La vida no es más que esta repugnante experiencia donde la personalidad se rompe.
Desde hace tiempo España ha entrado en un proceso de putrefacción, y la situación se agrava en el caso de Cataluña. Este núcleo putrefacto ha conseguido que el ciudadano quede desactivado y se sitúe al margen de cualquier acción pública: sólo se le utiliza como carne de cañón en manifestaciones
El pueblo donde no hay vida política, es un pueblo corrompido y en decadencia, o es víctima de una brutal opresión.
En un espíritu corrompido no cabe el honor.