La civilización no consiste en exportar mucho, ni en caminar de prisa, ni en escribir con ortografía. Consiste en la dulzura de las costumbres, en el amor y en la tolerancia, en la elevación nativa de los sentimientos y de las ideas.
Proponemos la elevación del tipo de vida del obrero, hasta procurarle no sólo el pan, sino el hogar limpio, el solaz justo y los lugares de esparcimiento que necesita una vida humana
La costumbre disminuye la admiración, y una mediana novedad suele vencer a la mayor eminencia envejecida.
El viento le sacudía la ropa y tiraba de él hacia el vacío. Pegó la mejilla contra la roca saliente y utilizó las grietas para agarrarse a la pared, luchando por vencer el miedo.
Porque un objeto desentrañado pierde de golpe su volumen y se reduce a un concepto.
Los inflacionistas mejor preparados no dejan de reconocer que cualquier incremento sustancial en el volumen de dinero en circulación lleva consigo la reducción del poder adquisitivo de la unidad monetaria; en otras palabras, conduce a un aumento en el precio de las mercancías.
Que todos entiendan con generosidad y altura de miras que nuestro futuro se basará en un efectivo consenso de concordia nacional.
Al hombre le ocurre lo mismo que al árbol. Cuanto más quiere elevarse hacia la altura y hacia la luz, tanto más fuertemente tienden sus raíces hacia la tierra, hacia abajo, hacia lo oscuro, lo profundo — hacia el mal.
No existe belleza sin ayuda, ni perfección que no dé en bárbara sin el realce del artificio.
... cuando el miedo y la angustia desempeñan un papel más importante en nuestra sociedad, la lógica y la razón desempeñan un papel de menor importancia en nuestra toma de decisiones colectivas.
La solidaridad social y política que necesitamos para construir una sociedad menos fea y menos agresiva, en la cual podamos ser más nosotros mismos, tiene una práctica de real importancia en la formación democrática
Todo parece más encantador cuando lo vemos a distancia, y las cosas toman un relieve singular cuando se observan en la cámara oscura del recuerdo
En pocas ocasiones se ha puesto de manifiesto con tanto relieve el apasionamiento y la parcialidad de Wellington contra los españoles, como en sus juicios sobre la conducta de las tropas españolas en la batalla de Talavera