No me dejaré seducir por mi lengua materna, ni por su promesa de leche. ¡Me es indiferente en qué idioma no he de ser entendida por nadie!
Los editores tienen la responsabilidad de seducir a su audiencia con la verdad. Por esta razón es que intenté hacer de Colors una revista tan sexy y atractiva como fuera posible, como los caramelos o los canapés, tan suculentos que no puedes resistirte.