No me dejaré seducir por mi lengua materna, ni por su promesa de leche. ¡Me es indiferente en qué idioma no he de ser entendida por nadie!
Los demagogos sociales emplean las promesas del Estado Benefactor y de la política inflacionaria para seducir a las masas y cuesta advertir a la gente de modo convincente acerca del precio que todos habrán de pagar al final.