Amo escuchar un coro. Amo la humanidad de ver los rostros de gente real siendo devotas a una pieza de música. Me gusta el trabajo en equipo. Me hace sentir optimista sobre la raza humana cuando los veo cooperar así.
Un optimista es el que cree que todo tiene arreglo. Un pesimista es el que piensa lo mismo, pero sabe que nadie va a intentarlo
El mundo es más compasivo y esperanzador cuando colaboramos juntos
La cultura no puede ser ni gratis, porque los creadores tienen que vivir de ella, ni cara, para que todos podamos acceder a ella. Por eso, hay que lanzar un mensaje esperanzador a los jóvenes, que son quienes cometen más estas actividades delictivas, porque su poder adquisitivo es menor y sus necesidades culturales más amplias.
Entonces me pareciste tan deseada como un país fantástico, un territorio promisorio en vino, entusiasmos y canciones.
Para que el futuro se presente promisorio y lleno de luz y de decoro, es necesario que todos, absolutamente todos, estemos dispuestos a convivir en la democracia con los derechos que ella impone. No puede haber democracia solamente para vivir de sus beneficios, pero para renunciar de sus sacrificios.