Quiero insistir con que mucho mejor es ser prestigioso que popular, que mucho más importante es el recorrido con el que uno llega a un lugar que el éxito o no que se obtenga en la búsqueda, que los hechos son mucho más significativos que las palabras, que demostrar es mucho más importante que hablar, que hay que permitir que ingrese la información que riega nuestra parte noble y evitar que ingrese la información que estimula nuestros bajos instintos.
Es curioso que podamos predecir con siglos de antelación el recorrido de las estrellas más lejanas y, en cambio, no seamos capaces de saber cómo soplará mañana el viento en nuestro pequeño planeta.
Es muy probable que el destino de Bin Laden sea un destino buscado por él mismo después de su sanguinaria trayectoria
Nunca hemos conseguido tanto a cambio de una simple abstención. En mi trayectoria no he conocido un caso semejante.
El milagro japonés no son los rascacielos anti sismo ni la tecnología digital, no son los trenes bala, ni el turismo que busca un harakiri cultural, es una madre con dos chicos en bicicleta, uno delante, el otro atrás por entre el tránsito de Osaka que la respeta con su frágil dignidad.
Algunas falsas personas dicen que mi administración fue una de las peores, mi pregunta es ¿Quién hizo las autopistas hoy existentes?, ¿Quién remodelo nuestro aeropuerto?, ¿Quién trajo más turismo que en los últimos años?, contestame esas preguntas y saca tus conclusiones