Conceder la inmortalidad a cada perico de los palotes fue el mayor y más pérfido atentado contra la humanidad noble.
La clave para la inmortalidad es principalmente vivir una vida que valga la pena recordar.
La calumnia vive hereditariamente y se establece a perpetuidad allí donde toma posesión.
Desear la inmortalidad es desear la perpetuidad de un gran error
Los senos de la mujer son la única persistencia del hombre; los coge al nacer y ya no los suelta hasta morir de viejo.
La vida no es sueño. El más vigoroso tacto espiritual es la necesidad de persistencia en una forma u otra. El anhelo de extenderse en tiempo y en espacio.