Ayer me fui a tomar un café con leche al bar de aquí al lado. Le pregunté al mozo si la leche que tenían era pura, y me dijo que era pura como la mujer de mis sueños...Me tome un café... solo... y me vine a trabajar...
Con los años he aprendido que lo más importante en un vestido es la mujer que lo lleva puesto.
Me llamo Bernardo Neustadt. Tengo 63 años, duermo cuatro horas. No me dejen solo. Lo dejamos ahí. ¿Qué opina doña Rosa?
La tomaba como a un juguete; un juguete o un cerrado capullo de rosa que él hacía abrirse en cada noche de placer. doña Flor iba perdiendo la timidez, entregándose a esa fiesta lasciva con creciente violencia, transformándose en amante impulsiva y audaz.
Quien no conoce nada, no ama nada. Quien no puede hacer nada, no comprende nada. quien nada comprende, nada vale. Pero quien comprende también ama, observa, ve... Cuanto mayor es el conocimiento inherente a una cosa, más grande es el amor... Quien cree que todas las frutas maduran al mismo tiempo que las frutillas nada sabe acerca de las uvas.
Mejor que el hombre que sabe lo que es justo es el hombre que ama lo justo.