La poesía es experiencia y exilio: hermanos gemelos. Y nosotros sólo soñábamos con una vida semejante a la vida y con morir a nuestra manera.
¿Usted mantendría la misma relación con una estructura que lo califica como me calificó el Athletic a mí? Todos sabemos que los que mandan viven de la autoridad, o de la imagen de la autoridad, tanto de la autoridad genuina como de la imagen de autoridad. Si el club me desautoriza de semejante manera, lo único que puedo hacer es decir ‘yo no miento’, y asumo que me han tratado de ese modo. Pero eso no quiere decir ni que tenga problemas personales, ni que esté enamorado del trabajo que estoy haciendo. Y eso no significa de ninguna manera a que haya desunión
El VIH es un retrovirus ordinario. No hay nada sobre este virus que sea único. Todo lo que se va descubriendo sobre el VIH tiene su análogo en otros retrovirus de los que se afirma que no producen SIDA. El VIH sólo contiene una muy pequeña cantidad de información genética. No hay forma de que de que pueda hacer todas esas cosas elaboradas que se dicen que hace.
Lo infinitamente pequeño es analogo a lo infinitamente grande. Un atomo es todo un sistema solar en miniatura
La forma activa de la fusión simbiótica es la dominación, o, para utilizar el término correspondiente a masoquismo, el sadismo. La persona sádica quiere escapar de su soledad y de su sensación de estar aprisionada haciendo de otro individuo una parte de sí misma.
Cada una de nuestras relaciones con el hombre y con la naturaleza debe ser una expresión definida de nuestra vida real, individual, correspondiente al objeto de nuestra voluntad
El miedo a envejecer nace del reconocimiento de que uno no está viviendo la vida que desea. Es equivalente a la sensación de estar usando mal el presente
Soy el equivalente literario de un Big Mac y patatas fritas.
Lo que tengo que decir a un habitante de la Tierra en cien años es similar a lo que tengo que decir a los actuales habitantes de la Tierra. Sean creativos.
...el asunto principal de una obra de teatro es despertar las pasiones de su audiencia para que por la vía de la pasión puedan abrirse nuevas relaciones entre un hombre y los hombres, y entre los hombres y el hombre. El drama es similar a las otras invenciones del hombre en que debería ayudarnos a saber más, y no sólo a dedicarnos a nuestros sentimientos
No digo una palabra: continúo mirando la carne de sus blancos cuellos, bordados de locos mechones; persigo, bajo la blusa y los frágiles atavíos, el divino dorso parejo a la curva de sus hombros.
Aunque mucho sea tomado, mucho permanece; y aunque no somos ahora esa fuerza que en los viejos tiempos movía tierra y cielo, lo que somos, somos. Un parejo temple de corazones heroicos, debilitados por el tiempo y el destino, pero fuertes en voluntad, para esforzase, buscar, encontrar y no ceder.
Por otro lado, la correspondencia es un género perverso: necesita de la distancia y de la ausencia para prosperar.
Escribir una carta es enviar un mensaje al futuro; hablar desde el presente con un destinatario que no está ahí, del que no se sabe cómo ha de estar (en qué ánimo, con quién) mientras le escribimos y, sobre todo, después: al leernos. La correspondencia es la forma utópica de la conversación porque anula el presente y hace del futuro el único lugar posible del diálogo.
La música nos persuade de que somos algo distinto de lo que diariamente creemos ser y, con ello, nos persuade asimismo, de que hay una forma de saber que no guarda equivalencia con lo que, normalmente, entendemos por conocimiento.
Toda la gente cruel se describe a sí misma como el parangón de la franqueza.
Ser madre es algo maravilloso que no tiene explicación ni comparación con nada
¿Qué es la sabiduría de un libro en comparación con la sabiduría de un ángel?
Toda manifestación positiva de la vida es agresiva. Gran parte de la perniciosa inhibición de la agresividad que sufren nuestros niños obedece a la equiparación de agresivo con perverso
Alguna vez estudiaré cómo el desnudo se reduce a ser modestamente un escote totalitario simultáneo o la suma de todos los escotes sucesivos inocentes posibles a una sola persona.
El corresponsal se preguntaba sinceramente, en nombre del sano juicio, cómo era posible que hubiese gente que considerase divertido remar en un bote. No era una diversión; era un castigo diabólico, y hasta un genio en aberraciones mentales no podría inferir jamás que se tratase de otra cosa que de un horror para los músculos y un crimen contra la espalda.