La mente es como una mariposa que se posa sobre una rosa o revolotea en un montón de heces hediondas baja en picado a un autobús exhausto.
La mariposa recordará por siempre que fue gusano
En néctar de orquídeas la mariposa perfuma sus alas.
La mariposa revolotea como si desesperara en este mundo.
Así como la polilla arruina la ropa, de la misma manera la envidia consume al hombre.
Esa polilla de la voluntad que llamamos lástima.