La reconstrucción de la historia argentina es, por eso, urgencia ineludible e impostergable. Esta nueva historia nos mostrará que los llamados capitales invertidos no son más que el producto de la riqueza y del trabajo argentinos contabilizados a favor de Gran Bretaña
Los valores dominantes de una cultura tienden a sostener y perpetuar lo que es recompensado por esa cultura,(en la nuestra) la riqueza material y el estatus
La leve tribulación de un momento nos produce un pesado caudal de gloria eterna.
Mejor no llegar a llenar que llenar hasta el borde. Afila demasiado la hoja, y pronto se desafila. Acumula oro y jade, y nadie puede protegerlo. Consigue caudal y títulos, y vendrá desastre. El rico y orgulloso se pierde a sí mismo, y en consecuencia atraerá la desgracia. El hombre que surca el Sendero del Cielo se retira luego de finalizar su obra
Ser un canal significa vivir plena y apasionadamente en el mundo, tener relaciones profundas, jugar, trabajar, crear, disfrutar del dinero y de las posesiones materiales, ser tú mismo, y sin embargo no perder ni por un momento tu conexión profunda con el poder del universo que hay dentro de ti.
Si he ganado tanto dinero ha sido porque mi objetivo no ha sido nunca ganar dinero
Según la tradición oral no escrita de los grandes banqueros, hace más de 4.500 años en el Asia Sudoccidental existió una Edad de Oro donde la moneda no era de oro ni de plata y donde reinaba la paz y la responsabilidad.
La calumnia es como una moneda falsa. Muchas personas que serían incapaces de haberla emitido, la hacen circular sin escrúpulo.
Me gusta el ballet. Es teatro (...) Hice una especie de ballet simulado y sabía que por entonces introducir una pizca de ballet en el rock'n'roll era algo intolerable. (...) Pero pensé: 'Cantaré mis canciones con un tutú puesto, no me importa'; porque, básicamente, era una manera de indignar y escandalizar.
El té carece de la arrogancia del vino, del individualismo consciente del café, de la inocencia sonriente del cacao
Al fin y al cabo, ¿qué es la guita? La guita no tiene dueño y pasa de mano en mano. Para mí es un asunto fundamental hasta que se firma el contrato. Después se acaba el tema del dinero y lo único que me importa es pelear de tal manera que nunca pueda sentir vergüenza de mí mismo
General, con mi guita y su pinta, sabe las cosas que podríamos hacer juntos (al entonces Presidente Alejandro Lanusse).