El estilo de la edad moderna es en muy alta proporción una creación española.
Uno no puede librar una guerra en la actualidad sin el apoyo de la opinión pública, que es tremendamente moldeada por la prensa y otras formas de propaganda.
El periodista debe escribir a gran velocidad porque si no corre el riesgo de que, al llegar al último renglón, ya no tenga actualidad el primero.
El modernismo es la actitud de quien no cree en lo que cree.