Es difícil mantener la crueldad necesaria que nos permita ser implacables en nuestros juicios. La ternura de los recuerdos se va extendiendo por todas partes; si nos diluimos en ella será imposible mirar a alguien con los duros ojos de la realidad.
Creemos adivinar los sentimientos del otro, no podemos, por supuesto, nunca podremos. No tiene importancia. En realidad es la ternura la que me interesa. Ése es el don que me conmueve, que me sostiene, esta mañana, igual que todas las mañanas.
Una blandura que no enternece, una energía que no fortalece nada, una concisión que no dibuja ningún tipo de rasgos, un estilo del cual no emanan ni sentimientos ni imágenes ni pensamientos no posee ningún mérito.
Difícil es decir cuánto concilia los ánimos humanos la cortesía y la afabilidad al hablar.
No tiene importancia -dijo Roland-. Tú vendrás con nosotros. Nos sentimos como en casa en situaciones de ambigüedad legal. Los tratados bajo los cuales opera el Registro nos permiten márgenes muy flexibles. Y nosotros creamos flexibilidad, en las situaciones en que se requiera. -La máscara de afabilidad había desaparecido de golpe: los ojos de Roland eran tan duros como los de Pierre.
La victoria y el fracaso son dos impostores, y hay que recibirlos con idéntica serenidad y con saludable punto de desdén.
La ilegalidad del cannabis es horrible, un impedimento a la completa utilización de una droga que ayuda a producir la serenidad y revelación, sensibilidad y camaradería que necesitamos tan desesperadamente en este mundo cada vez más loco y peligroso
Mi voz dirá tu nombre e iniciales de dulzura caerán sobre mi pecho.
Los que ejercitan el bien con el desgraciado, no pueden medir nunca la magnitud de una sola palabra de bondad, una sonrisa de dulzura que para el caído, para el infeliz, es como el rayo de sol que vuelve la vida a los miembros entumecidos por el hielo de la desgracia.
Que tranquilidad puede tener uno cuando el presidente está rodeado de hampones, eso en un país decente no pasa, eso solo sucede aquí.
Todo lo he hecho a sabiendas y no me arrepiento de nada. Ni de lo bueno, ni de lo malo, ni de los momentos felices, ni de las tristezas... Al final, tengo el alma llena de paz y tranquilidad
Pese a la relativa apacibilidad de los austríacos, no me parece en absoluto inconcebible que, llegado el caso, se los pueda azuzar a cometer actos brutales y sangrientos.
...La humanidad no es nada comparada con el increíble Cosmos. Los científicos no pueden refutar la existencia de la religión. No importa lo que te esfuerces, no puedes explicar el universo. No puedes dejar de tener creencias de tipo religioso.
No hay más camino, para aprender a amar, que el conocimiento de sí mismo, que esa mirada sin ilusión que, a través de nosotros mismos alcanza a toda la humanidad miserable.
Esta sumisión también perpetúa el mito de que las mujeres deberían someterse y estar al servicio de sus maridos
En una sociedad cerrada -a veces Popper la llama sociedad tribal- estamos confinados por una sumisión a fuerzas políticas u observancias tribales. Sólo una sociedad abierta libera la capacidad crítica del hombre.