¿Sabe que no ha parado de hablar desde que he llegado? ¿la habrán vacunado con la aguja de un tocadiscos?
Serán ratas, y la cloaca les maltratará, la ciudad clavará su aguja y nadie aplacará el odio que les empuja, no habrá nada, solo brujas, mientras los niños ricos viajaran en su burbuja de lujo y arrogancia infalible
Los dos somos relojes y sólo contamos en el tiempo, el filo aguzado de la manecilla presiona contra el porvenir.
Si besan tu mano te puedes sentir muy bien, pero un brazalete de diamantes y zafiros es para siempre.