A veces el poema es el objeto o don y con más evidencia pone de manifiesto ese propósito: dar luz a una palabra sin quitarle su magia o ser depositario de una visión o de un sentir, que toma cuerpo en sílabas contadas.
Quiero explorar mi propia humanidad y la visión del mundo. Establecer un camino para mi búsqueda de la verdad.
La moda es siempre un esperpento tal que nos vemos obligados a cambiarla cada seis meses.